Crónica de una protesta ecologista en Santiago
A las cinco de la tarde del pasado martes una furgoneta se detenía delante del Parlamento gallego. Varias personas que hasta ese momento estaban en la parada del autobús abrían la puerta de la furgoneta y sacaban de su interior un enorme barco hecho de papel de periódico. Al mismo tiempo, un grupo salía de una cafetería y extendía una pancarta, otros vestidos con traje de faena y manchados de chapapote se tumbaban en la carretera y seis mujeres pertenecientes a grupos feministas se encadenaban a la puerta del Parlamento. Varios calderos del fuel-oil derramado por el Prestige se vertieron en la calle, en la entrada del parlamento y en la sede del PP, situada enfrente. Este era el comienzo […]