Epístola desde el umbral
Decir que Internet es un mar, o un océano, no sería nada original. De hecho todos teníamos una idea cercana de qué era eso de navegar, incluso mucho antes de hacerlo por primera vez. A ese mar de ideas, imagen y sonido, pretendo lanzar una botella con mensaje dentro. Invoco pues a todos los dioses, con Neptuno a la cabeza y tridente en mano, para que mis palabras tropiecen con buen puerto. Uno, que siempre procuró perderse por los caminos del conocimiento, y que aprendió a sondear las turbias aguas de la información, no tuvo más remedio que dejarse engatusar por tan magnifica, útil y novedosa herramienta. Uno, que es el mismo, y que compra la prensa, al cabo de […]