La mano invisible – por Rafael Pérez Ortolá
Las actividades e inquietudes de cada persona tienden a orientarse hacia determinados FINES. Aunque puedan venir impuestos, o cuando menos forzados, cada individuo tiene capacidad para asimilarlos o no como propios; de no ser así perderá sus características más personales. De esta manera, uno mismo se va marcando una serie de fines, económicos, familiares, sociales, lúdicos; tantos como se plantee. Hacia esos fines nos encaminamos. Si revisamos uno de esos fines, elijamos como ejemplo la diversión, al acercarnos a ese objetivo vamos con diferentes INTENCIONES, y hasta contrapuestas. Así, pretenderemos disfrutar pasivamente, respetando a los demás o no, subordinando los demás fines a la diversión, disfrutar en ámbitos públicos o recluirse en lo privado. Todas estas actitudes, por intencionadas, van […]