Crónica desde Iraq: La postguerra – por Ilya Topper
Bagdad es una ciudad desolada que se acurruca en la orilla del Tigris. En diciembre hace frío en Bagdad y la lluvia ciega los pocos cristales que quedan en las ventanas. Los charcos se han hecho dueños de las calles y a veces hay que mirar bien para saber si son de agua o si son de petróleo, ese petróleo que gotea de los generadores que se alinean en todas las aceras e intentan mantener viva la red eléctrica de la ciudad, el calor, la luz. Sobre todo la luz. Bagdad en diciembre es una ciudad oscura, muy oscura, donde casi nadie se atreve a salir a la calle a partir del atardecer. Bagdad ardió bajo las bombas hace siete […]