Los ciudadanos mudos – por Rafael Pérez Ortolá
Entre los griegos existía un expresivo término lingüístico, torpedeado sin piedad, constantemente, en nuestras sociedades. Se trata de ISEGORÍA, significante de la capacidad para formar parte de las reuniones, hablar, votar y en definitiva participar, de todo aquello relacionado con los gobiernos que nos afecten. Hay otra forma de manifestarlo, el ciudadano estaba presente en la elaboración de las estructuras para la buena dirección de sus asuntos, para conseguir las mejores decisiones al respecto. A simple ojo de telediario distraido, quizá incluyamos entre los adelantos de hoy la superación de semejantes formas de gobierno, con mayor implicación en esos menesteres. ¿Lo decimos así? Seguramente surgirán opiniones contradictorias. ¡Somos tantos! El guirigay sería tremendo si hubiera necesidad de escucharnos mutuamente. Por […]