El rostro – por Teresa Galeote
Me iban quitando las vendas con mimo, como si temieran algo. Cuando sólo quedaba la última vuelta, mi corazón se aceleró, tuve la impresión de que iba a saltar al exterior. Un resorte interno me obligó a llevar la mano derecha al pecho. Escuché la voz del médico lejana; amortiguada por el sonido de mi corazón. «No tenga miedo, mírese en el espejo». Prolongué el momento de enfrentarme con mi nuevo rostro, pero aquello no podía eternizarse. Fui abriendo los ojos, poco a poco, y una nebulosa visión fue dando paso a la nítida imagen que me devolvió el espejo. Vi mi sorpresa reflejada en él y los rasgos de mi cara que invitaban al olvido. El equipo médico y […]