¿Tienen los iraníes pillados a los norteamericanos? – por Edmundo Fayanás

Irán es un país con una extensión tres veces superior a la de España, teniendo una población de setenta millones de habitantes, la mayoría musulmanes del credo chií. Está gobernada por una teocracia religiosa, desde la llegada al poder del ayatolá Jomeini tras el derrocamiento del régimen del Sha. Actualmente quién dirige el país es el ayatolá Ali Jamenei. Tienen también un gran poder los guardias de la revolución y otros ayatolás como Mohammed Taghi Mesbali-Yazdi.

Irán siempre ha sido la potencia hegemónica de la zona, no sólo por su potente demografía, sino por sus fuentes energéticas (gas y petróleo) y además por ser la economía dominante. Actualmente es el cuarto exportador mundial de gas y petróleo.

Con la llegada al poder de George Bush, en el 2001, y los sucesos del 11 de septiembre, Estados Unidos declaró a unos países como “ejes del mal”, en él estaban Iraq, Irán y Corea del Norte.

Hoy Irán está en el ojo del huracán. El régimen iraní ha reabierto su programa nuclear, según dicen, con la finalidad de producir energía eléctrica para favorecer el desarrollo del país. Según el Tratado de No Proliferación Nuclear tiene derecho, es decir, está dentro de la legalidad internacional.

El problema surge, cuando Estados Unidos y la Unión Europea plantean dudas de que ese programa no sólo se desarrollé para fines pacíficos sino también para fines militares (con la finalidad de poseer la bomba nuclear).

Estoy en contra de cualquier tipo de armas nucleares y por supuesto que no quiero que Irán las tenga. Pero claro, que sean los Estados Unidos, Francia, Reino Unido, Israel, etc., que las poseen en abundancia y las siguen perfeccionando y aumentando, los que impidan a otros tenerlas produce sonrojo. Que además estos países hayan permitido a otros como Israel, la India, Pakistán tenerlas porque son afines a las políticas de los países occidentales todavía deslegitima más esta petición.

En unos momentos en que los lobbies pro-nucleares occidentales están haciendo campaña para que se construyan muchas más centrales nucleares, ante la crisis energética que se avecina, hace que se entienda menos. Como no soy un utópico iluso, póngase al régimen iraní los controles necesarios para que sólo produzca energía eléctrica, pero que sean los mismos que a todos los países. Esto es posible, pues hágase, pero al mismo tiempo solicitaría a las potencias occidentales de que dejarán de utilizar dobles y triples raseros en función de sus intereses imperiales.

¿Cuál es el problema del arma nuclear iraní? El problema es claro, Israel. A este país se le ha permitido esto y mucho más, la política internacional hegemónica no puede permitir que los musulmanes puedan hacer frente a Israel.

Desde mi punto de vista, el problema nuclear iraní no es el problema fundamental sino la excusa. La prioridad para los Estados Unidos es el petróleo.

Como hemos visto, Irán es el cuarto productor mundial de petróleo, calculándose en más de 36.000 millones de dólares lo que éste le ha reportado en el 2004. Por otro lado, los iraníes tienen suficiente capacidad militar para poder bloquear la salida del golfo Pérsico, con lo cual paralizaría la exportación de toda la zona, estando en condiciones de provocar un crack económico mundial por la falta de suministro.

Si todo eso es muy importante hay dos factores que todavía hace más complicada la situación: Iraq y el dólar.

Como todos sabemos, Iraq es mayoritariamente chií, con más del 60% de su población de este credo musulmán, donde la influencia iraní es evidente. Hasta ahora, esta población casi no les ha creado problemas a los norteamericanos, pues son los suníes (20 % de la población) los que están respondiendo a la ocupación. Si ya están teniendo grandes problemas militares solamente con los suníes, se imaginan ¿qué significaría que la población chií luchará contra ellos? ¿Qué le pasaría al ejército norteamericano? La respuesta es obvia, sería el caos y el desastre total, porque el ejército tal como está estructurado actualmente ya está casi al borde del colapso y con muchas dificultades de respuesta.

Como diría Bush en su inglés tejano “los iraníes nos tienen cogidos de los huevos”. ¿Aprenderá este hombre algún día de la historia y será consciente de la catástrofe en la que nos ha metido?

Para mí, el gran tema o cuestión que mueve a Bush, no es todo lo anteriormente expuesto, aún siendo muy importante, sino el dólar. Irán está poniendo en cuestión la moneda norteamericana, como valor financiero internacional. Todos sabemos que la debilidad del dólar es creciente y que cada vez tiene más problemas, desde factores financieros hasta su cuestionamiento internacional.

¿Qué hacen los iraníes para poner en peligro el dólar? Hasta ahora sólo había dos bolsas mundiales para la compra del petróleo, la de Nueva York y la de Londres, donde solo se permitía comprar en dólares. Los iraníes abren una tercera bolsa del petróleo, en la que se venderá en euros. Si vemos los últimos acontecimientos internacionales, cuando la moneda norteamericana se ha sentido cuestionada, la respuesta del poder de los Estados Unidos ha sido agresiva.

En el 2000, Sadam Hussein decidió vender su petróleo en euros y no en dólares, ya saben cual ha sido la consecuencia. El venezolano Hugo Chávez abrió la posibilidad de pagar en euros su petróleo y ya ven día a día lo que está pasando. Ahora les toca a los iraníes, el problema es que Irán es más difícil de roer pues cuenta con muy buenos apoyos en Rusia y China, evidentemente por sus acuerdos energéticos. Dentro de la Unión Europea, Alemania y Francia hacen muy buenos negocios con los iraníes.

La situación como vemos es muy complicada, pero los iraníes están jugando sus bazas y los norteamericanos no lo van a tener fácil, pues su situación actual geoestratégica es muy díficil.

La respuesta monetaria de los norteamericanos es que van a dejar de informar sobre el M3. El M3 es una variable que nos dice cual es el movimiento del dinero en dólares, con lo cual, sin información será difícil que los mercados sepan realmente el impacto de esta medida iraní. Las autoridades monetarias norteamericanas lo saben pero no lo dicen, la época del dólar se está acabando, con las implicaciones económicas negativas que tienen para ese país, siendo esto consecuencia de sus propios errores, al llevar a cabo políticas económicas irresponsables.

Estemos pues atentos al conflicto iraní y veamos todas las variables que en él juegan y no sólo la que nos quieren dar a entender la propaganda y la prensa al servicio de los intereses de los de siempre.

Edmundo Fayanás Escuer. Pamplona.
Redactor, El Inconformista Digital.

Incorporación – Redacción. Barcelona, 6 Febrero 2006.