Woity – por Miguel Furlock
Yo tenía dieciséis años cuando le vi por primera vez. Ya saben, la típica escena en la tele estaba puesta y mi madre vociferando contra un hombre vestido de «iglesia» y ciertamente raro. Impresiones de adolescente, pero marcadas dentro de las sinapsis neuronales con un post-it indeleble. Le volví a ver, otra vez en la televisión. Se hizo fuerte para sus paisanos, los polacos. Fueron primero los de Gdansk, con ese tipo rechoncho que a la postre resultó ser el líder del pueblo polaco. Como lucharon por Polonia, como se desintegró finalmente la URSS. Como luchamos todos por esa Polonia libre. Me caía mejor el Papa, la verdad que cada vez me caía mejor. Luego no hubo nada de él […]