Los norteamericanos en África – por Edmundo Fayanás

Estamos asistiendo últimamente a muchas noticias en la que están involucrados los norteamericanos que en nombre de la lucha contra el terrorismo están intentando asentarse en el continente africano.

África después del proceso de descolonización sufrió un abandono y olvido por parte de las grandes potencias deteriorándose su situación económica y social, en la medida que no aporta nada al mundo desarrollado. Pero el gran problema es que las elites africanas ejercieron y ejercen el poder como los antiguos colonizadores, con una fuerte opresión sobre sus pueblos a través de dictaduras, procesos de corrupción que han impedido cualquier desarrollo económico, político y social.

Las clases dirigentes africanas abrazaron el neoliberalismo, siguiendo dócilmente los mandatos que le daban el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, lo que ha llevado a todo el continente a una situación límite, produciéndose continuas hambrunas, diversas pandemías como el SIDA, y la continua emigración que ha hecho de África un continente sin esperanza.

¿Por qué el interés norteamericano en África?

Se debe a la existencia de grandes reservas de petróleo, que son de un gran interés económico para el comercio mundial y sobretodo para los norteamericanos. Con la complicidad de otros países occidentales (Francia, Inglaterra…), el petróleo sirve para que se apoyen gobiernos corruptos, que son mantenidos para expoliar estas mismas riquezas. Como dirian muchos empresarios “el negocio es el negocio”.

Frente a las costas del África occidental se encuentran gigantescos yacimientos de petróleo. Quién controle dichos yacimientos tendrá garantizado su independencia de la producción petrolera de Asia Central y de los países árabes. Según cálculos norteamericanos, en una década Estados Unidos estará importando el 25% de su consumo energético del África Occidental.

En el 2001, un informe del vicepresidente Cheeney sobre la política nacional de la energía en Estados Unidos afirmaba que África va a ser una de las fuentes de petróleo y gas para el país, teniendo un crecimiento muy rápido. El asesor del secretario de Estado para asuntos africanos, Walter Kansteiner, decía “el petróleo de África se ha convertido para nosotros en una estrategia nacional atrayente”. Por último, Michael Klare, analista de seguridad de Estados Unidos, en declaraciones al Asia Times Online, ya advertía de la implicación norteamericana en África. Cuando le preguntaron “¿dónde surgirá el próximo conflicto por el tema del petróleo?”, dijo “Creo que en África, la situación se está calentando allí”.

Los africanos deben de saber, que lo único importante para las multinacionales petrolíferas son los grandes beneficios que obtienen del oro negro. Todas actúan igual, por eso favorecen la corrupción, y el mercado no regula ésta de manera efectiva. Las multinacionales han favorecido guerras, sobornos y corrupción allí donde se han instalado.

Chevron-Texaco ha invertido 5.000 millones de dólares en los últimos cinco años y preveén invertir otros 20.000 millones en los cinco futuros. Ante las criticas que levanta este interés norteamericano por el petróleo africano, Colin Powell respondía “La única razón por la que estamos en África es para demostrar nuestra amistad, nuestro compromiso y para ver si podemos ayudar a gente que nos necesita”.

¿Cómo van a ejercer ese control africano los norteamericanos?

Evidentemente a través del ejército, para ello no dudan en utilizar el tema del terrorismo para asentarse en las zonas de su interés. En un documento de finales del 2003, el Departamento de Defensa, decía “El lenguaje actual en relación con el terrorismo se ha convertido en una retórica al servicio del orden establecido”. No menos claro, es un artículo del Washington Times del 26 de febrero de este año que se titulaba “Estados Unidos vigila las redes terroristas y el petróleo de África”.

Han estado enviando tropas de las fuerzas especiales a Mauritania, Chad, Malí y Nigeria, su finalidad es proveer de entrenamiento antiterrorista a estos ejércitos. Pero el fondo es preparar a estos ejércitos regionales para que puedan defender los intereses de las multinacionales. Otra forma de intervenir es aumentar la cooperación militar con Argelia, Túnez y Marruecos. A este último país se le ha declarado socio preferente.

Como podemos ver, este interés por África de los poderes mundiales es en defensa de sus multinacionales para que expolien sus recursos naturales. Nada que ver con la mejora de las sociedades africanas, ni de sus condiciones de vida, ni de solucionar sus graves carencias educativas y sanitarias. Como podemos comprobar esta política neoliberal nada tiene que ver con la suerte de los seres humanos y si con los inmensos beneficios que generan para unos pocos.

Esperemos que los africanos sean conscientes de lo que se les viene encima y las sociedades desarrolladas seamos capaces de hacer frente a este descarnado expolio en nombre de la modernidad y de nuestra seguridad.

Edmundo Fayanás Escuer. Pamplona.
Redactor, El Inconformista Digital.

Incorporación – Redacción. Barcelona, 30 Julio 2004.