¿Quo vadis, IU? – por Romualdo Terólez

El 27 de abril de 1986, Izquierda Unida surgía como coalición electoral integrada por una pléyade de partidos, asociaciones y representantes de la pluralidad del pensamiento social en el estado español. Del 19 al 21 de diciembre del 2003, Izquierda Unida celebra su Vll Asamblea, confrontada cuando menos a sus diecisiete años de existencia.

Breve introducción histórico-lúdica

Tras el desastre electoral en las generales de 1982, los trastos comenzaron a volar sobre las cabezas de los entonces dirigentes del Partido Comunista de España –PCE-. Pérdida de votos y lo que que es mucho más importante desbandada de una base militante que se sentía traicionada por las numerosas concesiones de las, por aquel entonces todavía, clases trabajadoras para con los nuevos dirigentes de la eterna España ,familiares de los de toda la vida, a fin de preservar el orden y garantizar la seguridad general, ¿les suena de algo?. La gente desilusionada se aferró a los gritos del cambio alzados por los dirigentes socialistas, por aquel entonces todavía, mostrando al viento los puños cerrados y se llevó el gato electoral del Naranjito al agua. Pero no dudó mucho el Partido Socialista Obrero Español –PSOE- en traicionar igualmente las ilusiones de la mayoría de ciudadanos y ciudadanas , por aquel entonces todavía, muchos de ellos obreros. La reconversión industrial fue una de las cartas de presentación del gobierno de Felipe González.

Entre pitos y flautas se llegó a los tiempos del referéndum sobre la participación de España en la Organización del Tratado del Atlántico Norte –OTAN-, que aunque parezca algo decimonónico acaeció en la primavera de 1986. El PSOE se lo jugaba todo a una carta, tras aquellos noes electorales a grito pelado que se marcó antes de llegar al poder. Los sondeos auguraban un triunfo del No propugnado por la izquierda, aglutinada en torno a la Plataforma Cívica para la salida de España de la OTAN, cuyo portavoz era el escritor Antonio Gala. Todo dependía del resultado, y al final se impuso el por un escaso margen, el 53% de los votos. Felipe González y el PSOE salvaron su pellejo y convocaron elecciones generales anticipadas para el 22 de junio.

Así pues, con la excusa de unas elecciones generales, y a pesar de no ser una característica habitual de los políticos contemporáneos, la lucidez se implantó en el seno de los principales partidos de izquierda y se apostó por aprovechar todo ese torrente que suponía el movimiento social pacifista y anti-imperialista de las plataformas anti-OTAN. El 27 de Abril de 1986, Izquierda Unida surge como un nuevo movimiento socio-político (con el transcurso de los años se convertiría en un partido político al uso) integrada por:

– Partido Comunista de España-PCE
– Partido Comunista de los Pueblos de España-PCPE
– Partido Socialista Unificado de Catalunya-PSUC
– Federación Progresista-FP
– Partido de Acción Socialista-PASOC
– Izquierda Republicana-IR
– Partido Humanista-PH
– Partido Carlista
– Independientes varios

El presente

A día de hoy, ante la celebración de la VII Asamblea de IU del 19 al 23 de diciembre del 2003, los partidos integrantes son:

– Partido Comunista de España-PCE
– Independientes varios

Dentro de IU se reconocen diversas corrientes de opinión (para nada organizaciones políticas independientes) : Espacio Alternativo, Corriente Roja, Plataforma de Izquierdas.

Es más que obvio, ya sea visto desde dentro o desde fuera de IU, que el proyecto ha perdido fuelle. Aquel torrente social y callejero que supuso el movimiento anti-OTAN, aquel modus operandi -la unidad de acción, el pensamiento crítico, el descontento y las esperanzas cayeron en saco roto una vez más.

Regreso al pasado

Pero para un análisis serio no se puede obviar así por las buenas el camino recorrido por IU desde sus orígenes hasta la actualidad. El único barómetro objetivo lo representan los resultados obtenidos por la coalicción a lo largo de las sucesivas elecciones generales:

Resultados Elecciones Generales IU *
año – votos – % – dip.
1986 – 935.504 – 4.6% – 7
1989 – 1.858.588 – 9.1% – 17
1993 – 2.253.722 – 9.6% – 18
1996 – 2.639.774 – 10.5% – 21
2000 – 1.263.043 – 5.4% – 8

*Fuente: – http://electionresources.org/es/index_en.html

¡Viva la tiranía de la estadística!. Desde luego no hace falta ser muy letrado para obtener conclusiones de los datos. Ascenso del apoyo popular hasta el 96, y después la gran castaña, pérdida de casi un millón y medio de sufragios.

El Partido Humanista y el Partido Carlista abandonaron el proyecto a finales de 1986, ¿unas alianzas contra natura?, sus dirigentes sabrán. La Federación Progresista también abandonaría, terminando por disolverse en 1988. Parte del PCPE celebró congreso de reunificación con el PCE, quizás regresando la oveja al redil, e Iniciativa per Catalunya -IC- se asoció con la coalición manteniendo su autonomía. Los verdes, enzarzados en rivalidades políticas desde tiempos inmemoriales y con cuatropecientas organizaciones por bandera, entraban y salían a participar en IU como pedro por su casa.

Una de las propuestas más interesantes del proyecto era su vocación de movilización social. La participación de los ciudadanos en cada decisión política de la vida cotidiana, en las asociaciones de barrio, en los movimientos de objeción de conciencia e insumisión, en consejos escolares, en sindicatos, en ONGs etc, etc… La consigna residía en poner la acción política de nuevo en la calle. Pero esos mismos resultados electorales, que simplemente eran los reflejos del trabajo realizado, trajeron consigo también la pasta gansa de la financiación pública, y con ella moscones en busca de la profesionalización política. También aparecieron voces desde dentro de la propia IU, que se quejaban de una excesiva hegemonía ejercida por el PCE, al que se le acusaba de maquillar sus símbolos (la hoz y el martillo) que en una España moderna (sic), ya no vendían.

A Gerardo Iglesias le sucedió como coordinador general Julio Anguita, de gran calado intelectual pero en muchos momentos desgraciadamente falto de carisma popular, y se sacó del sombrero la idea del sorpasso, esto es, la superación (por la izquierda) de los resultados electorales del PSOE. Una idea que levantó pasiones y en cierta medida animaba a la militancia, pero que no resultó más que una bravuconada. El problema fundamental residía en que Izquierda Unida asistía impasible a la muerte del PCE, solamente mantenido en pie por sus bases militantes, el patrimonio principal de los comunistas, que han sido las únicas en saber conservar el pundonor del trabajo día a día. El organigrama del partido se mantuvo ahí, otra cosa sería la presencia real del mismo en la sociedad. Y como para recordar al finado, se continua celebrando la Fiesta del PCE, que es como una especie de momia de Lenin cañí (por cierto que la momia de Lenin no está visitable en estos momentos por trabajos de rehabilitación).

De todas las maneras, la resaca del 92 trae a IU nuevas oleadas de gente con ganas de participar de manera directa en procesos políticos. Pero a los problemas ya comentados se le vino encima que la sombra de Felipe es alargada, y el torpedo felipista que suponía el Partido de la Nueva Izquierda -PDNI-, encabezado por Cristina Almeida y Diego López Garrido otrora militantes del PCE, impactó de lleno en la línea de estabilidad y flotación de IU. Sin embargo no sería esa la verdadera crisis de la coalición, la crisis se desencadenó con la excisión en Galicia, la ruptura con IC y la disolución de los órganos de dirección en Castilla-La Mancha, Cantabria, Valencia y Extremadura. Y una vez más se cumplía aquello de en casa del herrero, cuchillo de palo, la democracia interna brillaba por su ausencia dentro de IU, no sólo en relacción con sectores socialdemócratas sino en el propio PCE.

Francisco Frutos sucedió a un agotado Julio Anguita como coordinador general, pero la política de Frutos no pasó del continuismo, mucho más preocupado por mantener su poltrona política en su despacho por los madriles, que de poner orden y regenerar la coalición. Y para colmo cuando ya se cantaba la victoria del Partido Popular -PP- en las elecciones del 96, se quería ir de la mano de un PSOE más que acabado con tal de asegurar la susodicha poltrona. Así que la militancia una vez más se dio el piro, las elecciones, objetivo político odioso, fueron un desastre y más tarde el PASOC y la Izquierda Republicana de Isabelo Herreros también terminarían abandonando la coalición.

El futuro atravesando el presente desde el pasado

A estas alturas llamar coalición a IU sería un pretencioso ejercicio de maquiavélica tergiversación. No obstante, ante el clamoroso fracaso de Frutos se le abrieron las puertas de la dirección a Gaspar Llamazares y quizás con ello alguna pizca de regenerante y fresco viento por las ventanas de IU, cosa que no está clara del todo todavía. Como hay mucha militancia base que prefiere la muerte antes que sentirse derrotado, que mientras que hay vida hay esperanza, y en la España pepera aún queda algún que otro hipercrítico, IU no desapareció ni mucho menos del panorama político, que era lo que deseaban los Señores del PP a fin de rememorar, por ejemplo, los tiempos de Cánovas del Castillo y la alternancia liberal-conservadora.

Pero ante la bochornosa gestión de la derecha más española que nunca, hete aquí que aparece de nuevo en la calle la movilización ciudadana: contra el desastre del Prestige y contra la guerra en Irak. ¡Qué vueltas da la vida !. Y otra vez tenemos movimientos pacifistas y anti-imperialistas de gran calado. De nuevo la sociedad discute acerca de los problemas que le afectan, y vuelve la discusión política a la calle. Incluso parece que algo se mueve dentro de IU, se retoma la alianza con IC y surge el ejemplo del Bloque de Izquierdas en Valencia. ¿el diálogo ganando terreno?. Lo que queda claro es que es esta una oportunidad única para abrir de nuevo las puertas de IU, y que se regenere realmente la coalición. Nada de absorción de masas para formar cuadros. La oportunidad pasa por, primero escuchar a la pluralidad de voces de la izquierda (la derecha se caracteriza por la uniformidad y este es su éxito) y tomar los objetivos comunes de ese gran número de ciudadanos y ciudadanas interesados en cambiar realmente el orden de las cosas. Aprender de los errores tampoco sería nada perjudicial.

Bibliografía consultada:

1. www.ctv.es/USERS/ecabal/otan.html
2. www.ezkerbatua-izquierdaunida.org/_castellano/organizacion/historia.asp
3. www.sispain.org/spanish/politics/parliame/united.html

Romualdo Terólez, Exiliado.
Colaborador, El Inconformista Digital.

Incorporación – Redacción. Barcelona, 13 Diciembre 2003.