8 de Octubre: 6 meses del asesinato de José Couso

Contra el olvido interesado del tiempo, conviene recordar

El inicio de estas líneas dan cuenta del hecho que al finalizar las jornadas de tres días se dio a conocer: ha sido admitida en la Audiencia Nacional la querella presentada por la familia de José Couso por el crimen de guerra cometido por las tropas norteamericanas.

A pesar de la oposición del Fiscal General del Estado, Ernesto Cardenal, a pesar de la indiferencia, y por que no decirlo, la oposición gubernamental a una investigación elemental, que aceptó los argumentos falaces del gobierno y del ejército de EEUU. Ya no caben dudas que el obús disparado al hotel Palestina en Bagdad aquel maldito 8 de abril, fue un ataque deliberado y planificado para acallar a la prensa no controlada por el Pentágono y la Casa Blanca. Y no lo dicen solamente todos los testigos de aquellos trágicos hechos, lo admiten los autores.

Y porque a pesar de la impunidad con la que se dotaron las autoridades norteamericanas –con el silencio cómplice de las españolas-, más allá de la repetición obscena de mentiras, la postura inamovible de una familia reclamando justicia, movió la montaña de la arbitrariedad.

Dicho el importante resultado comienzo por las sesiones que se desarrollaron desde el lunes 6 de octubre en el Círculo de Bellas Artes.

El primer día, en la mesa se encontraban la esposa de M. Tayseer, periodista de Al Yassira, actualmente detenido por cargos insostenibles de colaboración con Al-Qaeda al haber realizado una entrevista a dirigentes de aquella organización. Relató las insólitas condiciones en que se encuentra detenido su marido, a quién no le permiten tan siquiera tener un Corán. Anunció el lanzamiento de una campaña para recoger un millón de firmas reclamando por la libertad de Tayseer y por la libertad de información.

Carlos Taibo, profesor de Ciencia Política de la Universidad Autónoma de Madrid, se adentró en el panorama re-dibujado en el planeta por el imperio después de esta guerra. Señaló la degradación del rol de la ONU, la peligrosa y desgraciada sintonía entre Bush y Aznar, e incidió en la consolidación que ha significado para el Estado de Israel la nueva conformación geopolítica, y en la necesidad imperial de la guerra, la lista de los “estados canallas” elaborada por Washington sólo anuncian negros presagios.

Participó asimismo un cámara de la televisión Al Yassira que trabaja en Nueva York, quien además de denunciar la naturaleza del ataque premeditado al hotel Palestina, remarcó las movilizaciones del pueblo norteamericano contra la guerra, que han sido desdibujadas y ocultadas por los grandes medios de comunicación.

Fernando Valderrama, ex-encargado de negocios de la embajada de España en Iraq, señaló la diferencia entre los gobiernos español y ucraniano sobre un mismo hecho, el asesinato de conciudadanos; Ucrania exige en todas las instancias una investigación, y han otorgado todo tipo de reconocimiento al trabajo del periodista Taras de la agencia Reuters, muerto también durante el mismo ataque al hotel Palestina.
Javier Couso, moderó la mesa, estaba rodeado de carteles con la cara de su hermano.

El martes 7, participaron compañeros de la prensa que estaban con José Couso en Iraq.
Carlos Hernández de Antena 3, detalló la posición tanto del hotel como de los tanques norteamericanos, coincidiendo en la afirmación del carácter de castigo y de advertencia a la prensa que EEUU no controlaba. Enumeró tres puntos de conclusión, puntos que se reiteran en la política estadounidense desde antes incluso del 11-S; primero, que EEUU ataca a países sin reparar ni acatar las resoluciones de NNUU, tal como lo hace el Estado de Israel; en segundo lugar que EEUU insta al respeto de los derechos humanos mientras los pisotea en todos y cada uno de los prisioneros de la base de Guantánamo, y por último, que EEUU vuelve a aplicar el rasero de tiranos enemigos, mientras mantiene a los de Arabia Saudí y Pakistán entre otros.

Olga Rodríguez, de la Cadena Ser, remarcó la necesidad de una investigación independiente porque la justicia es acerbo fundamental de la memoria colectiva. Recordó los momentos previos al ataque donde no se les avisó nunca que eran objetivo militar, cuando las tropas norteamericanas sabían acabadamente que en ese hotel sólo había periodistas. Además de resaltar también la posición del gobierno ucraniano y la del español, indicó que la Federación Internacional de Periodistas está actuando en diferentes instancias por los crímenes de José y Taras.

Por último, Fran Sevilla diferenció los riesgos del oficio y la suerte trágica que corrieron Julio Fuentes y Julio Anguita, con el asesinato de José Couso, recordando la actitud cambiante del gobierno, del protagonismo en los funerales de Julio Fuentes, a las condolencias tímidas por Julio Anguita, y al silencio e indiferencia por José Couso.

El miércoles 8, antes de la manifestación, familiares y amigos recorrieron con el corazón, anécdotas, cartas, versos, impregnando de ternura y lealtad cada palabra, cada gesto. Se pasó un vídeo con trabajos e imágenes de José, cámara al hombro, sonrisa abierta… sólo querías ser nuestros ojos y hoy eres nuestro corazón.

A la noche, como cada 8 de mes, frente a la embajada de EEUU en Madrid, la concentración superó las barreras policiales y se llegó a la acera misma del búnker odiado. Muchas y muchos compañeros de profesión, gentes sencillas, motivados por la ira pero también por la esperanza, acudieron a ponerse a la vera de una familia indoblegable. Aplausos prolongados recibieron a Lola, la esposa de Couso. Los hermanos de José, Javier y David, no reciben abrazos, los dan ellos; las hermanas Bárbara e Isabel están pendientes de ellos y de la madre de José, Maribel, quien cada día se me hermana más en el alma con las Madres de la Plaza. Y por esto y desde este lugar, a los 6 meses del asesinato de “Cousiño”, ya sé que no va a morir, vendrá con los ojos buenos en cada paso de coherencia y de justicia.

Anexo: Reproducimos a continuación el texto que leyeron al finalizar la concentración.

Comunicado del Colectivo Hermanos, Amigos y Compañeros de José Couso

Seis meses de silencio gubernamental, 24 semanas de hipocresía, 180 y 3 días de infamia. Desde que José Couso Permuy fue asesinado sólo hemos recibido mentiras y más mentiras desde el gobierno mundial.

Aquí, en esta provincia del imperio, no hemos creído en las casualidades. Porque atacar en Bagdad el mismo día, el mismo regimiento norteamericano, tres medios de comunicación no controlados por el pentágono no es coincidencia. Esto aquí, señores de la embajada, lo consideramos premeditado y fruto de una estrategia diseñada. Sabemos que una guerra es peligrosa, tanto más para los civiles y tanto menos para los pilotos que bombardean ciudades. Ya lo sabíamos y se jactaban ustedes de poseer el armamento más sofisticado, preciso del mundo. Ahora pretenden que nos creamos que el asesinado de José Couso Permuy fue un acto de autodefensa ante fuego enemigo. Lo dijimos el 8 de abril y lo decimos el 8 de octubre. No era fuego cruzado, era y es un crimen de guerra. Un crimen de guerra encuadrado en su estrategia de intimidación de la prensa no controlada, en la que varios periodistas más han sido asesinados por su fuego amigo desde el inicio de la guerra. ¿a quién pretenden engañar con el informe que el Pentágono realizó? ¿qué credibilidad tiene la auto-investigación hecha por el asesino, con su consecuente veredicto de inocencia? ¿cuántos periodistas más van a matar hasta que se retiren los medios de comunicación no empotrados en su pensamiento único de la Fox?

José Couso Permuy era nuestro hermano, nuestro amigo y nuestro compañero. Pero él es ahora algo más. Es el símbolo de una resistencia a la dictadura de los EEUU. Matándole a él no han pretendido taparnos los ojos ante la guerra y el horror. Han querido arrancárnoslos y, por eso, seis meses después seguimos aquí todas y todos con la rabia acumulada, con el amor al pueblo iraquí palpitando en nuestro corazón y con el odio a los verdugos rompiendo nuestras venas. No quieren que veamos más allá de sus simples estereotipos del bueno y el malo, de los muertos de primera y segunda clase, al que ahora suman el de asesino de primera llamado héroe nacional o el de segunda, el terrorista. Por eso quieren arrancarnos los ojos. Para minimizar los obstáculos en su despiadada cruzada por el poder económico mundial. Hoy es Iraq, pero también es Palestina. Hoy también es Siria y quizás mañana Libia o Irán.

Aquí en España el gobierno del Partido Popular continua sin dar respuesta que no sea la traducción literal de las mentiras del gobierno americano, siendo el más firme defensor de las tesis imperialistas de George Bush. Aznar en su delirio de soberbia, avergüenza al pueblo de este país sosteniendo ante los foros internacionales teorías más represivas y retrógradas que las de su propio amo. Por supuesto que cuando le preguntan por José Couso ni mú, como si la cosa no fuera con él o como si el asunto no fuera lo suficientemente importante.

Pero si ellos no se cansan de mentir y repetir mentiras, nosotros no nos cansamos tampoco de decírselo, puesto cuando más grande es nuestro enemigo, mayores son las convicciones que nos impulsan a seguir. Hemos estado durante 6 meses todas las semanas enfrente de la sede del Partido Popular, recordándoles que el asesinato de una persona se condena independientemente del pedigrí del asesino y señalando que su folclorismo español no logra ocultar sus verdaderos intereses vende patrias para con los Estados Unidos. Ahora el tema de José Couso se les va a atragantar un poco más, cuando desde todos los ayuntamientos de este país se vote la moción presentada por la familia Couso ante los grupos parlamentarios, en la que se pide que se condene su asesinato.

Y al igual que José Couso eligió ir a Iraq a mostrarnos el terror de la guerra, es responsabilidad nuestra tomar partido ante esas imágenes que él y gente como él nos hacen llegar. José no fue a Iraq a que viéramos un espectáculo de la guerra como si de una película de efectos especiales se tratase, sino a que contempláramos la barbarie de los bombardeos, de los civiles asesinados, de los abusos y de los ultrajes. Una vez recibida la información es obligación nuestra movilizarnos como lo hicimos en marzo de este año contra la guerra, luchando por la paz, declarando sin descanso guerra a la guerra.

Alto a la ocupación de Iraq. Alto a la represión del pueblo palestino.
José Couso asesinado. Justicia ya.

Andrea Benites-Dumont. Madrid, 11 Octubre 2003.
Equipo de Redactores, El Inconformista Digital.