Las mentiras económicas del Partido Popular – por Edmundo Fayanás

Uno de los grandes éxitos del aparato propagandístico del Partido Popular, junto a su gran grupo mediático, es que convierten, las mentiras y medio verdades, en verdades absolutas. Lo sorprendente de esto, es que todos somos conscientes de ellas, sin embargo, apenas quedan reflejadas en la prensa.

Veamos pues algunos casos de sus mentiras económicas.

La cuestión de las cifras del desempleo es emblemático. En el último año, se ha producido un aumento del paro pero siguen vendiendo la idea de que el mercado laboral está consiguiendo reducirlo, gracias al dinamismo excepcional generado por la política económica del gobierno del Partido Popular.

Así, el cuatro de junio, el ministro de Trabajo Eduardo Zaplana, dio a conocer la evolución del empleo y el paro durante el mes de mayo. Según ellos, el paro había descendido durante ese mes en 49.689 personas (pasó de 1.658. 000 trabajadores parados en abril a 1.608.000 en mayo), en consecuencia gran éxito político del PP.

Cuando se examina la evolución del paro registrado durante mayo y una vez corregidas las denominadas variaciones estacionales, salta la sorpresa, el paro no sólo no baja, sino que, por el contrario aumenta en 7.400 personas. Así se puede y debe decir que la tendencia del paro en mayo es a subir y no a bajar. Como se puede comprobar, es al revés de lo que nos informaron.

Sucede lo mismo en marzo, donde nos presentan un descenso del desempleo en 10.000 personas, cuando en realidad el desempleo sube en más de 14.000 trabajadores.

Es clara la tendencia del paro actualmente, que aumenta y no disminuye como dice el Partido Popular. Tal evolución viene a señalar que la creación de empleo se está agotando, proyección que es razonable y está en armonía con la desaceleración del crecimiento económico.

Una segunda mentira económica es la de la política fiscal del Partido Popular. Todos los días asistimos al eslogan político de que el Partido Popular es sinónimo de menos impuestos. La realidad es bien distinta, así la presión fiscal en el año 2002 subió en medio punto del PIB. Esto es posible por la no actualización de las tablas del IRPF, el nuevo impuesto sobre las gasolinas y la subida de gravámenes en el alcohol y el tabaco, y explicaría la mentira entre el mensaje político y la realidad.

Desde la llegada al poder del Partido Popular, la presión fiscal ha aumentado en 2,2 puntos del PIB, pasando del 33,4 al 35,6 del PIB. Pero veamos lo sucedido, porque es ilustrativo de la política social injusta que practica.

La recaudación de impuestos directos, que significan mayor justicia social, se han reducido del 31,3 % del total de impuestos al 30,5%. Esta menor recaudación fiscal es signo de la política neoconservadora, en la cual se favorece a las clases pudientes y se perjudica a las clases bajas, produciéndose una mayor injusticia social.

Los impuestos indirectos, que son los más injustos porque todos pagamos igual, indistintamente de que seamos ricos o pobres, ha aumentado del 32,6 % al 33,8 %.

En España se paga unos 5,5 puntos del PIB menos que en la Unión Europea. Esta diferencial se debe al alto nivel del fraude fiscal existente. En este sentido, son esclarecedoras, las denuncias que han presentado los inspectores de Hacienda de Cataluña, denunciando a ésta por favorecer a las grandes fortunas y a las rentas más altas. Ya no se sabe las cantidades que se obtienen de la lucha contra el fraude desde que está el PP. Será que ya no hay fraude en España.

Otros factores que inciden en la menor presión fiscal son los bajos niveles de la actividad económica y las reducciones en el IRPF.

El sistema fiscal que está cambiando el Partido Popular con su política de descenso de los impuestos directos y aumento de los indirectos, viene a primar los intereses de las clases ricas, donde éstas cada vez pagan menos, a cambio se aumentan los impuestos indirectos que pagamos todos. Lo que origina que cada vez sea más injusto el sistema fiscal español e incide en que nuestra inflación sea superior a la europea con el coste social que eso conlleva.

La tercera mentira económica, es cuando el Partido Popular saca pecho de que nuestro crecimiento es mayor que el de la Unión Europea, es cierto, pero hay que explicarlo. Nosotros recibimos unos 7.000 millones de euros anuales de la Unión Europea que significa más del 1% de crecimiento de nuestro PIB. Nuestra realidad es que estamos creciendo al 1% del PIB.

Habla el PP de que todos tendrán vivienda, recuerdan la campaña electoral. Pues el problema es gravísimo. El crecimiento del precio de la vivienda ha sido durante los siete años de gobierno del PP del 95% en términos nominales. ¿Qué joven se puede comprar hoy una vivienda? La situación económica familiar española es preocupante y está al límite de sus posibilidades. Así, en 1996 las familias españolas tenían un endeudamiento del 44% del PIB, sin embargo en los inicios del 2003 ya llega al 64,5 % del PIB. Cada vez son más las que tienen dificultades para llegar a final de mes. Se imaginan. ¿qué sucederá cuando cambie el ciclo económico y nos encontremos con unos tipos de interés más altos? Al mismo tiempo, que aumentamos nuestro endeudamiento, disminuye la capacidad de ahorro, en un año ha disminuido un 11,4 % menos.

La cuarta mentira, es cuando el Partido Popular habla de que ellos son la garantía del sistema del bienestar social. La realidad es bien distinta, veamos algunos aspectos.

En vivienda el gobierno del PP destina el 0,5% mientras que en Europa dedican el 2%. En educación cada año disminuye el dinero y nos vamos alejando de la convergencia educativa con los europeos. Otros aspectos importantes respecto al bienestar social son: que el stock de capital público en relación a la población es del 67,5% del promedio europeo. El del capital humano es del 71% del europeo. Cada vez nos vamos alejando en bienestar de Europa.

Desde la llegada al poder del Partido Popular, el gasto destinado al bienestar social respecto al PIB ha disminuido un 16%. Como vemos la máquina de propaganda de Aznar y sus grupos mediáticos, transforman la verdad a través de mentiras, medias verdades, silencios y ocultaciones.

Como podemos ver estos días, la corrupción económico-politica, cabalga con un gran esplendor. España es uno de los países europeos donde los niveles de corrupción son mayores. En el apartado de corrupción ocupamos uno de los primeros puestos europeos, para sonrojo de todos los españoles. Por ejemplo, sería bueno que se investigarán las comisiones que se han pagado por favores políticos en el AVE Madrid-Barcelona o que se analizaran las últimas Opas, donde la presencia de empresas vinculadas a Berlusconi es ostensible.

Una cosa es la realidad y otra la que nos venden. Ahora estaremos entre año y año y medio en la cresta económica hasta que estalle la burbuja en la que estamos instalados.

Cuando estalle, ya saben quién la va a pagar. Estén atentos y analicen.

Edmundo Fayanás Escuer
Profesor de Historia
Equipo de redactores, El Inconformista Digital

Incorporación – Redacción. Pontevedra. 3 Julio 2003